viernes, 24 de abril de 2020

LA CIENCIA Y EL ARTE

"No eres una más de una multitud de piezas intercambiables, sino un ser humano único, y si tienes algo que decir, dilo y valórate a ti mismo mientras aprendes a decirlo mejor"

David Mamet


El miércoles 22 acompañé de nuevo a Fernando García Erviti en Inmociónate en casa. En una edición especial en la que él entrevista a los invitados y yo trato de trasladar lo que cuentan al terreno inmobiliario. Por allí ya han pasado el publicitario José María Roca de Viñals y los bomberos Joan Borràs y Marc Castellnou. Y, como decía, el miércoles pasado, charlamos con el cofundador de idealista Fernando Encinar.

Fernando Encinar es un gran experto del mundo digital y nos habló del comportamiento de los usuarios en su portal inmobiliario en estas semanas extrañas, de las últimas aplicaciones que han incorporado y de qué cambios puede producir el aprendizaje digital en el comportamiento de los consumidores y en la forma de trabajar de los agentes inmobiliarios.

Coincido plenamente con Encinar en que el big data, las valoraciones automáticas o los tours virtuales hacen que los inmobiliarios sean más eficientes y que pueda mejorar la experiencia de nuestros clientes. Sin embargo, si bien es cierto que la ciencia y la tecnología son un avance del ser humano (un avance científico, la ética daría para otro debate), al agente inmobiliario (abrazado a la tecnología, sin duda) le quedará algo difícil de tecnificar: el arte.

En nuestro oficio hay aspectos, quizás, imposibles de digitalizar. Aquí van unos ejemplos.

La conexión humana con nuestros clientes. El conocimiento detallado del mercado local. La finura en la valoración de los detalles que influyen en la fijación de una estrategia de precio. Nuestra capacidad de diferenciar entre lo que quieren nuestros clientes y lo que, en realidad, necesitan. La representación, que no hace que los compradores compren mejor al lado de un inmobiliario que si lo hacen sin agente, sino que lo que permite a los consumidores es que vendan mejor, o compren mejor, si tienen un buen agente que les representa sin intermediar. O la capacidad que tenemos los inmobiliarios locales de seleccionar de esa cantidad enorme de datos los datos mas relevantes que permitirán a nuestros clientes tomar las mejores decisiones para sus intereses.

En fin, no nos asustemos por la tecnología (Encinar también lo dijo), abracemos la tecnología y abracemos el arte. 

Un cocinero no es un artista: el cocinero sigue una receta, y es buen cocinero si la sigue correctamente. Un chef es un artista. Es artista cuando se inventa una manera nueva de cocinar o un plato nuevo que provoca sorpresa, emoción o placer a la persona para la que lo ha creado.

Algunos agentes se quejarán de la tecnología, se asustaran por el mercado que viene, evitarán el cambio. Otros, en cambio, tendrán ganas de volver a su trabajo, verán los cambios en su mundo profesional como una oportunidad. Del mismo modo que los soldados saben que de una guerra surgen generales, estarán motivados y preparados para utilizar la ciencia para su arte.

Y no nos quedará más remedio que contratarles.    


2 comentarios:

  1. Un rato muy enriquecedor. Gracias

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  2. Hoy, para poder ejecutar nuestra labor como un arte, se debe presuponer sea técnicamente ejecutable,por ello la ciencia, la tecnología, completará inexorablemente nuestra actividad.

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